y entre tanto son las manos las primeras en comprender el momento de decir adios y por eso la escritura y el dibujo y las caricias olvidarse de eso significa entonces acatar el juego de los días perdidos los que no avanzan y se resumen tan fácilmente sin lugar a dudas algo deberá explicar el fuego si acaso desea seguir siendo divinizado sin miedos los ojos las almas y las semillas de trigo en los campos de algún planeta templado yo te amo porque esa es la forma más fácil que conozco de perderte y asegurarme no volver a cumplir las leyes establecidas yo no te vuelvo a sentir porque así es más fácil cuando se consigue el planeta musical estará contento de todo y todo lo que quedán son las manos primaverales
sábado, 19 de julio de 2014
Después de la tormenta
Después de la tormenta el secreto se avecina
Se hacen claros los misterios perdidos el cielo
Los motivos de los átomos y de las galaxias olvidadas
Las preguntas de los niños y las formas del fuego
Después de las tormentas los estados se presentan
Se plantean los problemas y se aceptan las derrotas
Las mentes se calman y pierden su energía
Los gritos se silencian y la marea retrocede
Después de la tormenta todo aparece
E idiota es el que crea que eso es salvación
Pero idiotas pueden ser los que no son cobardes
Pues después de la tormenta duerme el juego esencial
Los buenos hombres
Los buenos hombres han perdido la ternura por las armas. Han mezclado en sus bolsos balas con libros. Ayer iban al bosque a bailar y hoy se hunden en la caza. Los buenos hombres han matado hombres y lo han justificado. Los buenos hombres han matado y lo han justificado.
Ese es el ejemplo para los hombres de hoy.
¿Cómo esperás resurgir al mundo si tu paz vive de la sangre de otros seres sintientes?
Cadenas de látex
Decimos estar sueltos, pero estamos equivocados. Quizás las cadenas son más largas que todo el patio que nos encierra, y creemos andar libres sin su peso, pero en las cuatro paredes. Quizás son cadenas de látex y se estiran un poco, pero jamás se rompen.
Decimos abandonar la historia, pero sin ella no seríamos. Quizás obviamos las hojas húmedas, pero forman parte de todo libro. Quizás la experiencia las arruga y jamás vuelven a su forma original.
Justificamos nuestra pena con nuestra alegría, nuestro tropiezo con los logros. Posiblemente jamás notaremos las cadenas, seguramente lo hacemos diariamente, pero la tortura asusta más que el miedo mismo.
El espacio para estar
-Si se retrotrajese para enjuiciarse, ¿qué cosa exigiría?
-El espacio para estar.
-Así es ¿Cómo entendería tanto polvo estelar?
-Contemplando, ciertamente.
-¿Realmente cree que lo logaría?
-Ni con todas mis vidas juntas.
-Todas sus vidas juntas, ¿a qué se refiere?
-Todo ruido se explica en el silencio y viceversa. Despierto, entonces, deduzco mi estado de ensueño.
-Y así comprende su polisémica sombra.
-Correcto.
-¿Dónde está, entonces, ese espacio mencionado?
-En los huecos ausentes, en las partes lúcidas de la historia.
-¿Y allí quiere estar?
-Lo considero necesario.
Si cada segundo importara
Si cada segundo importara, no importaría el motivo que nos justifica. Estaría ahí, desentendido de las posibles contradicciones. Si cada segundo importara no habría tiempo para dudar. Los cobardes se quedan adentro, detrás del ventanal. Nosotros, desnudos de paraguas y de prejuicios, con los ojos del árbol. Si cada segundo importara no habría el tiempo pasado. Seríamos niños, jugando en las amplias calles, descubriendo todo por primera vez.
Habría un momento de despedida, como todo y como siempre, pero no valdría más que lo demás, pues no nos habríamos quedado dormidos, lamentando a la palabra.
Los niños de las espadas cortas
Los ojos de los balcones no varían, porque lo que hay para ver no se diferencia. "Afuera todo se repite", pensamiento repetido. Al final, mis ojos ya pensados me convierten en lo esperable, en la caída básica, en el final clásico y en la primera, quinta, primera.
Caminar por las calles, ser insultado por los autos a los que les freno el paso y tener que bajarme del sueño y subirme a la vereda. Llegar a la plaza y ver la fascinación de los niños de las espadas cortas.
Esa chica rítmica
A diferencia de otras veces, esta vez debía ser exacto, no querría volver a perderla. Como atrapar a un gorrión que canta en el nogal del jardín, cualquier movimiento brusco y se iría.
Allí, ella, esa chica rítmica, sus ojos de hogar prendido y el café caliente. Y acá, él, procurando no pisar ni su sombra, para evitar cualquier ruido que confunda la melodía.
Apenas a unos centímetros y saltar para abrazarla sería un insulto. Como otras veces, él comprendió contemplarla, hasta que esa chica rítmica, la de las cosquillas en la panza y la electricidad en las piernas, decidió retirarse una vez más.
Los motivos siempre espantan y la soledad aumenta los deseos, pero los buenos amores se saben esperar.
martes, 15 de julio de 2014
No sé si te acuerdes de mí
Hola,
quizás ya no te acuerdes quién soy,
pero yo me acuerdo de vos.
Tal vez fue inapropiado aparecerte así,
pero me estoy yendo de viaje
y quería despedirme,
aunque ni te acuerdes de mí.
Porque sí,
porque siempre me arrepiento de todo,
así que si voy a hacerlo,
que me cueste una sonrisa tuya,
incluso la de compromiso.
Sí, esa.
Bueno,
tampoco quería robarte la vida,
para eso están otras historias,
en donde te acordás de mí
y sos vos quien me pasa a buscar
y yo,
seguramente no tan anciano como ahora,
me dejo caer en tus caprichos.
Adios,
así te despediría si estuviese a tu lado,
pero a mí ya me llevó el viento
y no nos despedimos nada.
Claro,
no sé si te acuerdes de mí.
quizás ya no te acuerdes quién soy,
pero yo me acuerdo de vos.
Tal vez fue inapropiado aparecerte así,
pero me estoy yendo de viaje
y quería despedirme,
aunque ni te acuerdes de mí.
Porque sí,
porque siempre me arrepiento de todo,
así que si voy a hacerlo,
que me cueste una sonrisa tuya,
incluso la de compromiso.
Sí, esa.
Bueno,
tampoco quería robarte la vida,
para eso están otras historias,
en donde te acordás de mí
y sos vos quien me pasa a buscar
y yo,
seguramente no tan anciano como ahora,
me dejo caer en tus caprichos.
Adios,
así te despediría si estuviese a tu lado,
pero a mí ya me llevó el viento
y no nos despedimos nada.
Claro,
no sé si te acuerdes de mí.
domingo, 13 de julio de 2014
¿Cómo se explica lo pintoresco?
¿Cuánto odio reivindicaste?
Toda la vida dedicada a los metales
¿Fue suficiente para justificarte?
Detrás de la banda ensangrentada
¿Llegarás a darte cuenta de tu historia?
De tus repetidos carteles
¿Entenderás que la palabra es palabra
sólo por su capacidad de ser dicha?
¿Cómo llegaste tan lejos?
Nunca entendiste la máquina
Y te confundiste con el engranaje
Y te sorprendió su movimiento
¿Qué harás con el tiempo que queda?
Porque en algún momento terminarás
Y los más erguidos se horrorizarán
Al leerte de los metales que olvidaste
Terminarás porque así actuaste
Y de seguir significaría tu fracaso
Yo, tan hombre te lo pregunto
Porque busco mi respuesta
Toda la vida dedicada a los metales
¿Fue suficiente para justificarte?
Detrás de la banda ensangrentada
¿Llegarás a darte cuenta de tu historia?
De tus repetidos carteles
¿Entenderás que la palabra es palabra
sólo por su capacidad de ser dicha?
¿Cómo llegaste tan lejos?
Nunca entendiste la máquina
Y te confundiste con el engranaje
Y te sorprendió su movimiento
¿Qué harás con el tiempo que queda?
Porque en algún momento terminarás
Y los más erguidos se horrorizarán
Al leerte de los metales que olvidaste
Terminarás porque así actuaste
Y de seguir significaría tu fracaso
Yo, tan hombre te lo pregunto
Porque busco mi respuesta
sábado, 12 de julio de 2014
Fue servido completar
Todo lo que una vez se pretendió
No nos quiso sentir
Y nosotros terminamos calmándonos
Y yo no tuve excusa más que el capricho
Si todo fue innecesario
Y así fingí responder el misterio
Fue servido completar
Con lo que los otros han construido
Ya que se escapó el resto
De los misterios conocidos
Y todo lo pretencioso que se salvó
Cuando se explicó la literatura
Murió la doble muerte
Casi peor que a la que fui penado
Dejándote la pena
Y el rechazo a perdonar
No nos quiso sentir
Y nosotros terminamos calmándonos
Y yo no tuve excusa más que el capricho
Si todo fue innecesario
Y así fingí responder el misterio
Fue servido completar
Con lo que los otros han construido
Ya que se escapó el resto
De los misterios conocidos
Y todo lo pretencioso que se salvó
Cuando se explicó la literatura
Murió la doble muerte
Casi peor que a la que fui penado
Dejándote la pena
Y el rechazo a perdonar
Todo lo sentido
La primera vez que lastimé a una persona me quedó grabada para siempre. Usaba un traje con cuadrados azules, blancos y celestes y una corbata con mi nombre. Le critiqué a un compañero un libro, le dije que era poca cosa. A penas tenía cuatro años. No fue la única vez que lastimé a alguien, pues ya expliqué que era la primera. También cuidé a varios amigos y también me enamoré. Comí muchas cosas ricas y canté canciones en todos lados. Hice las cosas medio mal, pero las hice. Aprendí a no apresurarme, pero tampoco a quedarme dormido. Quizás me seguí apresurando, pero así fui yo. Las enseñanzas son todas superficiales. Jamás llegué a entender cómo funcionábamos realmente. Me detuve demasiado en temas innecesarios. No leí suficientes libros. No saqué las canciones que me hubiese gustado. Planté a varias personas. Planté muchos árboles. Escribí un libro. No tuve un hijo. Me lo perdí. Pero escribí un libro. No fui la persona más inteligente que he conocido, pero sí la que más pensó. Y también la que más se apresuró. O quizás no. Besé a algunas mujeres y a algunos varones. Siempre fui heterosexual. Me enamoré muy rápidamente. Quizás nunca entendí el amor. Quizás no si el amor es ir lentamente. Quizás sí si el amor es algo más. Hice todo lo que hice para terminar como terminé. Por eso he sido la persona que más ha pensado en el mundo. Y todo fue una duda. Lastimé a un compañerito del jardín. Lastimé a otras personas. Me lastimé hasta que no quise más. Expliqué todo lo que tenía que explicar en mis cuentos y poemas. Por eso escribí un libro. Para explicarlo todo. Todo lo sentido. Todo lo que siento. Y si no me perdonan, lo siento.
lunes, 7 de julio de 2014
Respuesta
Y qué sé yo
Después la vida te dará las respuestas
Así te lo digo porque esto es un poema
Y dejártelo servido me daría mala fama
Después la vida te dará las respuestas
Así te lo digo porque esto es un poema
Y dejártelo servido me daría mala fama
domingo, 6 de julio de 2014
Cuando ella canta
Cuando ella canta, encanta
Y yo que soy sensible me pierdo
Yo, que moriré siempre fascinado
Caigo en el truco sin preguntas
Y ella canta y a mí me encanta
Si soy escritor, soy tragamonedas
Y funciono con la palanca que baja con la melodía
Y ella canta y es todas
Las fugaces y las eternas,
Ella canta y yo me encanto
Cuando ella canta, arranca el colectivo
Y me pierdo entre las calles que no conozco
Porque me pierdo y porque no las conozco
Porque eso dice ser el arte
Y yo, torpe, lo mato,
Porque no hay nada que espere más a que ella cante
Y yo me encante.
Si llegamos tarde
Si llegamos tarde somos personas,
con toda la tristeza que eso significa.
¿Cuánto tiempo tendremos en deuda?
Tanto tiempo fue que tuvimos tiempo de inventar la excusa
De que llegábamos tarde porque éramos personas.
En alguna cuadra de la vida de la vida de la historia
nos percatamos de eso y nos completó el amor,
matando a todo aquel que nos recuerda la deuda.
Si llegamos tarde, es porque nos toma mucho tiempo esperar.
Y esperamos porque somos personas
sin excusas de por medio.
con toda la tristeza que eso significa.
¿Cuánto tiempo tendremos en deuda?
Tanto tiempo fue que tuvimos tiempo de inventar la excusa
De que llegábamos tarde porque éramos personas.
En alguna cuadra de la vida de la vida de la historia
nos percatamos de eso y nos completó el amor,
matando a todo aquel que nos recuerda la deuda.
Si llegamos tarde, es porque nos toma mucho tiempo esperar.
Y esperamos porque somos personas
sin excusas de por medio.
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